Espacio empresarial·26 de junio, 2026·⏱ 4 min lectura
Fianzas ganan terreno como herramienta de protección empresarial
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El crecimiento de proyectos de infraestructura, la contratación de servicios especializados y el aumento de controversias fiscales y corporativas están impulsando la demanda de fianzas en México, un instrumento financiero clave para garantizar operaciones empresariales, cumplimiento de contratos y protección patrimonial.
Las fianzas funcionan como garantías legales y financieras que respaldan el cumplimiento de obligaciones establecidas en contratos relacionados con construcción, suministro de servicios, arrendamiento, temas fiscales o proyectos corporativos. En caso de incumplimiento, permiten proteger económicamente a la parte afectada y reducir riesgos operativos y financieros.
De acuerdo con el documento «Análisis Estadístico de Fianzas 2024», elaborado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), la penetración de la operación de fianzas en México alcanzó 6.38% de responsabilidad respecto al PIB en 2024, su nivel más alto de los últimos cinco años, impulsada por el crecimiento de proyectos de infraestructura y una mayor necesidad de garantías corporativas.
Tras caer a 5.8% en 2021, el sector afianzador retomó una tendencia de crecimiento vinculada al dinamismo en construcción, suministro, litigios fiscales y cumplimiento contractual.
Ante este panorama, Eikos, consultoría especializada en seguros y administración de riesgos, subraya que las empresas enfrentan un entorno donde garantizar el cumplimiento de contratos y proteger sus operaciones se ha convertido en una prioridad, especialmente en sectores vinculados con infraestructura y servicios especializados.
Actualmente la necesidad de las empresas, tanto privadas como las que trabajan con gobierno, es contar con una fianza para poder cumplir obligaciones y acceder a contratos”, explicó Luis Domínguez Toribio, asesor SR de Fianzas en Eikos.
Infraestructura y obra pública reactivan al sector
Las llamadas fianzas administrativas continúan siendo las más demandadas dentro del mercado mexicano, particularmente en proyectos de construcción, obra pública, licitaciones y suministros estratégicos.
Todos los proyectos de infraestructura incrementan la participación de constructoras y empresas proveedoras, y eso también aumenta la necesidad de contratar pólizas de fianza”, detalló Domínguez.
Dependiendo del tipo de contrato, las coberturas pueden garantizar anticipos entregados para iniciar proyectos, cumplimiento de obligaciones contractuales o correcta entrega de bienes y servicios.
En algunos casos, las garantías pueden representar entre 50% y 60% del valor contractual, especialmente en contratos relacionados con adquisiciones y obra pública.
Este tipo de instrumentos son fundamentales para empresas que buscan participar en contratos con gobierno o grandes corporativos privados, ya que en muchos casos son un requisito indispensable para formalizar acuerdos comerciales.
Aunque históricamente las fianzas han estado asociadas con proyectos de construcción y contratos gubernamentales, en los últimos años su uso se ha expandido hacia nuevas necesidades empresariales.
Actualmente, compañías de distintos sectores recurren a estas herramientas para respaldar obligaciones relacionadas con litigios fiscales, controversias legales, arrendamientos corporativos, suministro eléctrico y cumplimiento de contratos, así como para protegerse ante posibles daños patrimoniales o riesgos derivados de incumplimientos operativos.
Uno de los segmentos con mayor crecimiento es el de arrendamiento, tanto para oficinas como para vivienda destinada a personal ejecutivo.
Asimismo, las fianzas fiscales han cobrado relevancia entre empresas que enfrentan procesos de revisión o aclaraciones ante autoridades tributarias.
De acuerdo con el especialista de Eikos, también comienza a observarse una mayor demanda de instrumentos que ayuden a mitigar riesgos asociados con posibles afectaciones patrimoniales, incumplimientos operativos o manejo de recursos dentro de las organizaciones.
Las empresas buscan cada vez más herramientas que les permitan operar con mayor certidumbre y contar con respaldo financiero ante distintos escenarios de riesgo”, concluyó Domínguez.