¿Las compras decembrinas te dejaron en bancarrota? ¿Te dieron aguinaldo y cuando te diste cuenta ya no tenías nada? ¿Vives pensando cómo vas a llegar a la quincena? ¿Sientes que sufrirás la cuesta de enero?
Datos de la consultora Mercer exponen que 72% de los mexicanos se encuentran en el límite de sus gastos en cada quincena. Y, por si fuera poco, 20% admite que por lo menos de cuatro a seis días laborales piensan en soluciones a sus problemas financieros, ¿te ha pasado?
Aún estás a tiempo de organizar tu cartera y así evitar muchos dolores de cabeza. Sabemos que hay acontecimientos externos que impactan a tu bolsillo, pero una mala administración y el exceso de compras son una de las causas del estrés financiero.
¿Estrés financiero? ¿Existe? De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el estrés financiero es la angustia y presión constante ante una situación económica llena de incertidumbre. Hay diferentes causas como: sobreendeudamiento, la falta de ingresos para cubrir gastos o la incapacidad de ahorrar.
¿Cómo se manifiesta el estrés financiero?
El estrés financiero puede causar padecimientos tanto físicos como mentales. Aquí te dejamos los más comunes:
- Dolores de cabeza
- Ansiedad
- Aislamiento social
- Cambios bruscos en tu presión arterial (baja o alta)
- Problemas gastrointestinales o agravamiento de los mismos (colitis, gastritis)
- Insomnio
En casos muy graves puede provocar depresión, la cual puede tener consecuencias fatales como la autolesión o el suicidio. Por ello, es importante identificar si tú, algún familiar o conocido, viven esta situación para tomar acción y tratar el problema.
Hacks para evitar el estrés financiero
Saber administrar tus recursos te ayudará a evitar este padecimiento. Aquí te compartimos cinco hacks que debes aplicar ya:
- Elabora un presupuesto y síguelo. Para ello necesitas saber el monto total de tus ingresos y saber en qué gastas, incluyendo hasta el más mínimo detalle. Haz una lista, así podrás analizar tus compras y definir prioridades a corto y mediano plazo. Elabora una estrategia que te permita administrar de una mejor manera tus recursos. Incluye un ahorro para enfrentar emergencias. ¡Comprométete contigo y con tu cartera!
- Procura pagar tus deudas y evita los préstamos. Lo sabemos, en ocasiones es difícil cubrir todo lo que debemos. Sin embargo, priorizar el pago de deudas ayuda a evitar el estrés financiero, la razón principal es el pago de intereses. Una deuda “pequeña” podría convertirse en una enorme bola de nieve. Considera no adquirir nuevas deudas sin haber liquidado las existentes, aún cuando sean a meses sin intereses.
- Sé inteligente con tu dinero, no compres porque está en oferta. Lo sabemos, las ofertas de fin de temporada invaden tu mail y las redes sociales. Pero es importante considerar que debes tener un límite de gastos. Es mejor decir “no me alcanza” a poner en riesgo tu bienestar y tranquilidad financiera. No apliques el clásico “ya Dios proveerá” o “para eso trabajo” sin antes consultar si tu situación económica es viable para la compra.
- Huye de los gastos hormiga. Son esos pequeños “gustitos” que no se sienten de momento, pero son los más dañinos dañan para tu cartera. Por ejemplo: comprar comida fuera de casa, el cafecito de todas las mañanas, las botanas, los cigarros, el transporte privado. También se consideran aquellos servicios que pagas y que usas muy poco: plataformas de streaming para música y video o el gimnasio (al que vas una o dos veces a la semana).
- Cambia de hábitos para cumplir tus metas. Aún estás a tiempo, elabora tu lista de objetivos y toma acción para cumplirlos. Modificar tus hábitos es el primer paso para avanzar hacia tus metas financieras. ¿Ya notaste cuáles son tus gastos hormiga? Ahora ese dinero destínalo al ahorro, así podrás enfrentar pequeñas emergencias sin impactar a tu economía.
Recuerda … ¡nunca es tarde para empezar!
Si sientes que tus finanzas personales son una fuente de ansiedad o estrés, es buen momento para que modifiques tus hábitos y te encamines hacia el bienestar financiero. ¡Nada mejor que iniciar el año con una mejora en nuestros hábitos!
¿Qué tal si inicias hoy preparando tu desayuno en casa? O quizá puedes optar por despertarte más temprano para evitar el uso de transporte privado de plataforma.
Recuerda que Roma no se construyó en un día. Así que no te desesperes si en algún momento ves poco avance. La idea es que hagas pequeños cambios que poco a poco te ayuden a llegar a tu meta.